
La Selección Argentina derrotó 3-2 a Cabo Verde tras un intenso tiempo suplementario y consiguió la clasificación a los octavos de final de la Copa Mundial de Fútbol 2026. El encuentro, disputado el 3 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami, exigió el máximo esfuerzo del conjunto dirigido por Lionel Scaloni, que recién pudo inclinar la balanza a diez minutos del final de la prórroga.
La Albiceleste dominó gran parte del desarrollo, generó más situaciones de peligro y tuvo un amplio control de la posesión, aunque se encontró con un rival que respondió con eficacia en cada oportunidad y llevó el partido hasta los 120 minutos.
Ahora, Argentina tendrá como próximo desafío a Egipto, en busca de un lugar entre los ocho mejores del torneo.
Messi abrió el marcador con otra aparición decisiva
El conjunto argentino comenzó imponiendo condiciones mediante la circulación de la pelota y la presión alta. Esa superioridad encontró premio a los 28 minutos, cuando Lionel Messi definió con calidad para establecer el 1-0 y desatar el festejo de los miles de hinchas argentinos presentes en Miami.
Con la ventaja, Argentina manejó el ritmo del encuentro y parecía tener el partido controlado, aunque no logró ampliar la diferencia antes del descanso.
Cabo Verde sorprendió y obligó al suplementario
En el complemento, el seleccionado africano mostró una versión mucho más agresiva y aprovechó una de sus mejores aproximaciones.
A los 58 minutos, Deroy Duarte igualó el marcador y cambió por completo el desarrollo del encuentro.
Pese a que Argentina volvió a asumir el protagonismo, no consiguió romper nuevamente la igualdad durante los 90 minutos reglamentarios y la clasificación debió resolverse en el tiempo suplementario.
Un tiempo suplementario cargado de emociones
La prórroga mantuvo la intensidad del partido.
Apenas comenzado el tiempo extra, Lisandro Martínez apareció para conectar el 2-1 a los 91 minutos, devolviéndole la ventaja al conjunto nacional.
Sin embargo, Cabo Verde volvió a responder.
A los 102 minutos, Sidny Lopes Cabral marcó el 2-2, generando una nueva sorpresa y obligando a Argentina a buscar otra vez el triunfo.
Cuando el encuentro parecía encaminarse hacia la definición por penales, llegó la jugada decisiva.
A los 110 minutos, un envío ofensivo protagonizado por Cristian «Cuti» Romero terminó con un desafortunado desvío de Diney (Borges), que convirtió en su propio arco para establecer el definitivo 3-2.
El tanto desató el alivio del plantel argentino y aseguró la clasificación a la siguiente ronda.
Las estadísticas reflejan el dominio argentino
Aunque el marcador fue ajustado, los números muestran un claro predominio de la Albiceleste en varios aspectos del juego.
| Estadística | Argentina | Cabo Verde |
|---|---|---|
| Resultado | 3 | 2 |
| Posesión | 64% | 36% |
| Remates | 21 | 15 |
| Remates al arco | 10 | 5 |
| Precisión de pases | 92% | 87% |
| Pases correctos | 762 | 390 |
| Tiros de esquina | 8 | 8 |
| Faltas | 13 | 12 |
| Amarillas | 1 | 1 |
La diferencia estuvo principalmente en la elaboración del juego y la capacidad de Argentina para generar mayor volumen ofensivo, aunque Cabo Verde aprovechó con eficacia sus oportunidades y obligó al campeón del mundo a extremar recursos para seguir con vida en el certamen.
Cronología de los goles
| Minuto | Gol |
|---|---|
| 28′ | Lionel Messi (Argentina) |
| 58′ | Deroy Duarte (Cabo Verde) |
| 91′ | Lisandro Martínez (Argentina) |
| 102′ | Sidny Lopes Cabral (Cabo Verde) |
| 110′ | Diney (en contra, tras jugada de Cuti Romero) |
Argentina ya piensa en Egipto
Superado un inesperado escollo, la Selección Argentina deberá enfocarse rápidamente en su próximo compromiso.
El equipo de Lionel Scaloni enfrentará a Egipto en los octavos de final, con el objetivo de continuar su camino hacia la defensa del título mundial.
El rendimiento mostrado ante Cabo Verde deja aspectos positivos, como la capacidad para generar ocasiones de gol y mantener el control del balón, pero también evidencia cuestiones defensivas que el cuerpo técnico buscará corregir antes del próximo cruce, donde el margen de error será cada vez menor.
La victoria en Miami mantiene intacta la ilusión argentina y confirma que, en las fases eliminatorias de un Mundial, ningún rival resulta sencillo.



