La Selección Argentina femenina de futsal cerró una campaña histórica en el primer Mundial de la disciplina, finalizando entre las cuatro mejores del planeta y dejando una imagen que superó todas las expectativas. El equipo dirigido por Nicolás Noriega avanzó a semifinales tras un valioso triunfo ante Colombia, lo que ya representaba un hito para el futsal nacional.
En la lucha por el pase a la final, Argentina se midió con Portugal, una de las grandes potencias, y cayó por 1-7 en un cruce donde la jerarquía europea se impuso con claridad. Ya en el partido por el tercer puesto, las argentinas volvieron a encontrarse con un gigante del futsal como España y, pese al esfuerzo y la entrega, terminaron perdiendo 1-4. Aun así, el cuarto lugar mundial marcó un logro enorme para un plantel que mostró crecimiento, carácter y un nivel competitivo a la altura del evento.
Entre las protagonistas estuvo la fueguina Macarena Espinoza, nacida futbolísticamente en Escuela Municipal de Ushuaia, quien formó parte del plantel que escribió esta página inédita para el deporte argentino.
El debut mundialista dejó aprendizajes, un rendimiento sólido y la sensación compartida de que el futsal femenino argentino inició un camino que promete mucho más.





